Esta imagen llegó al taller en no muy buen estado de conservación. Presentaba signos de haber sido intervenida con anterioridad, la habían limpiado pero no con los productos más adecuados para tal fin.
Estas primeras imágenes son de la imágen una vez restaurada y del momento en el que llegó al taller.
Pero veamos todo el proceso.
Este cuadro ha estado sometido a una gran cantidad de humedad, motivo por el cual tiene un importantísimo ataque de hongos
Es una pintura gouach sobre cartulina de dibujo copia de un antiguo cartel.
En esta imagen está tal y como yo lo vi la primera vez.
Para su dueña tiene un gran valor sentimental, por lo que pese al estado en el que se encuentra decide que sea restaurado.
Esta lámpara tiene un diseño muy bonito pero... no encajaba en la decoración de la casa de sus dueños, por ese motivo nos la trajeron al taller para cambiar su imagen y adecuarla más al espacio donde iba a ser colocada.
Por desgracia no tenemos imagen inicial, aunque en la primera que mostramos se ve un poquito como era en su origen
La trabajamos como siempre lo hacemos al pintar un mueble o cualquier otro objeto.
Esta mesa modernista llegó al taller aunque con un importante ataque de xilófagos, en bastante buen estado.
Su propietaria quería que diesemos un cambio radical a la misma, con el fin de conservarla integrandola en su casa
En este mueble veremos un cambio de imagen total. Es lo que llamamos dar una nueva vida a una pieza. Ahora lo veremos paso a paso
Las fotos iniciales no podemos decir que sea demasiado buenas, pero son las que hay
En ellas apreciamos un importante ataque de carcoma, una pata rota en la zona de unión del mechón con la base del mueble, faltantes de chapa, levantamientos de chapa, burbujas, arañazos, los herrajes presentaban el barniz bastante oxidado, abundante suciedad magra y grasa...