Esta pieza llegó al taller muy deteriorada, con muchos levantamientos, muchas lagunas, grietas pasantes, manchas en la laca...
Realmente era una pieza muy bonita y merecía la pena conservarla pese al trabajo que suponía hacerlo.
Nos inclinamos más por una conservación que por una restauración.
Dado el estado en el que encontraba, lo más importante era consolidar los levantamientos y asentar todos aquellos que presentaban movimiento. Los que no lo presentaban decidimos dejarlos tal y como estaban, ya que al intentar llevarlos al sitio se partía la laca.
El trabajo fue francamente largo y laborioso, pero vamos a verlo con detalle.
