Este pequeño baúl llegó al taller en este estado. Perteneció a la abuela de su dueña y esta quería conservarlo tal y como estaba.
En un primer examen organoléptico, pudimos apreciar que la estructura de madera está forrada con hierro y con latón y adornada con madera y tachuelas.
El interior está forrado en papel muy deteriorado.
Como dato curioso cabe destacar que en los laterales aún se conservan restos de pegatinas que le pusieron en diferentes viajes.